Los emails rechazados y los envíos inconsistentes impiden llegar a la bandeja de entrada
- Raquel
- Optimización de marketing
- 12 de enero de 2026

Cuando intentas enviar emails de forma repetida a direcciones que no existen o que no pueden recibir mensajes, esos emails son rechazados. Los rechazos son una de las primeras señales que se utilizan para evaluar al remitente, no al destinatario. Los proveedores de email registran con qué frecuencia cada remitente provoca rechazos y utilizan ese historial para decidir si los emails deben llegar a la bandeja de entrada o ser tratados como spam. Cuando la tasa de rechazos supera aproximadamente 2% - 3%, los envíos posteriores tienen muchas más probabilidades de ser bloqueados o enviados a spam, incluso cuando se dirigen a contactos válidos y reales.
Una vez que dejas de enviar a direcciones no válidas, es importante evitar cambios bruscos en tu comportamiento de envío. Enviar de forma consistente significa enviar emails a un volumen similar de personas, en días y horarios previsibles, sin picos repentinos ni largas pausas. Si todavía existen direcciones no entregables en tu lista, la consistencia por sí sola no reduce el riesgo ni evitará que tus emails sean bloqueados o enviados a spam.
Después de una pausa prolongada, como un período de vacaciones, no envíes a toda la lista de golpe. Empieza enviando emails a aproximadamente el 20% - 30% de la lista, en un día y una hora previsibles. Si el número de emails rechazados se mantiene bajo, aumenta el volumen de forma gradual, por ejemplo entre un 10% - 20% por envío. Una vez que recuperes tu volumen normal, mantén el tamaño de los envíos estable, dentro de un margen aproximado de más o menos un 10%, en lugar de duplicar el volumen o desaparecer entre campañas. Evita los envíos masivos puntuales mientras recuperas el ritmo de envío.
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