Cuando un email rebota, no llega a la bandeja de entrada del destinatario. Esto significa que la cuenta de email no puede recibir emails y tú recibirás una notificación de rebote.
¿Por qué ocurren los rebotes?
Los rebotes pueden deberse a diversas causas, entre ellas:
- email con error tipográfico
- dirección de email caducada
- bandeja de entrada llena
El problema con los rebotes de email
Los proveedores de email y los remitentes registran los rebotes, y aquellos con altas tasas de rebote se enfrentan a consecuencias, entre ellas:
- no poder enviar emails
- que tus mensajes vayan directamente a las carpetas de spam
Verificar los emails antes de enviarlos es un paso esencial para reducir las tasas de rebote y proteger tu reputación como remitente.